lunes 3 de octubre de 2011

LO QUE SE VIO Y LO QUE VIENE

AL BUZÓN

Raros son esos tiempos felices en que se puede pensar lo que se quiere, y decir lo que se piensa.

TÁCITO

Es bastante más fácil ser caritativo que justo.

ARTURO GRAF




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POÈTICA


PASTORES


Somos pastores...


Nosotros, también
, apacentamos...Somos los hombres que viven en el mundo de las sendas.

También regresamos a un redil... y nos amamantan

Y somos leche del sueño, carne de la fiesta...sangre del adiós.
Aquí, en nuestro entorno,

La vida nos pastorea.


PENÍNSULA


Vivimos entre lo poco y la abundancia,

entre el sueño anunciador y la serena vigilia...

somos la angustia sonriente aumentadora de vida...


somos un dibujo de nudos en la urdimbre del entorno,

la complacencia de ser tierra y respiración, indivisibles.


Vito Apshana

textos contenidos en Herederos del canto circular

Universidad Externado de Colombia


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PROYECTO SOCIOCULTURAL LITERANDO

DE ATRAPASUEÑOS

Concertado con el Ministerio de Cultura

y el apoyo de Gases de la Guajira y Direcciòn Departamental de Cultura de la Guajira






14 de OCTUBRE


RECITAL POÉTICO

Invitados:

CONCEPCIÒN MARTES

Poeta de Barranquilla

SOLENYS HERRERA

Poeta de Riohacha

hora. 6:00 p.m

Lugar: Salòn de conferencias Hotel Majayura


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26 DE OCTUBRE
TALLER-CONFERENCIA
"Cómo sobrevivir a la experiencia de una mala novela"
Escritor invitado: Guido Tamayo














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22 de SEPTIEMBRE
ÀREA CULTURAL DEL BANCO DE LA REPÙBLICA
TALLER-CONFERENCIA

LA MÚSICA EN LA LITERATURA DEL CARIBE COLOMBIANO

De gran interés para los asistentes el Taller-Conferencia "La música en la literatura del Caribe Colombiano". Roberto Montes Mathieu, escritor invitado hizo un recorrido amplio y profundo de la temática y la literatura. Escogiendo fechas, personajes y actores, recreando escena

s, voces y fragmentos de textos. Compartiendo con los participantes experiencias y anécdotas. Histo
rias de vida y reseñas autoriales que, sin lugar a dudas, consignaron el cuerpo ideal en el abordaje y continuidad para la investigación
solicitada. La apropiación cognitiva, el reconocimiento literario y especialmente la seriedad investigativa fueron recompensados con sentidos y agradecidos aplausos a Roberto Montes, en el recinto del Àrea Cultural del Banco de la República, de la ciudad de Riohacha, el día 22 de Septiembre.





Roberto Montes Mathieu












Escritores, historiadores, docentes, miembros de talleres literarios, amantes de la
literatura; un público selecto.




Lectura : Don Carlos Gómez Pimienta








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LA MÚSICA EN LA LITERATURA DEL CARIBE COLOMBIANO

Por: Roberto Montes Mathieu


Hay un número de relatos ennuestra costa en los que semántica y estructuralmente la música desempeña un papel importante. Entre estos autores tenemos, siguiendo un orden de acuerdo con la fecha de nacimiento, a los siguientes:

ALFONSO LÓPEZ MICHELSEN 1913-2007. Aunque nació en Bogotá, sus fuertes raíces familiares lo convierten en uno de los nuestros. Su abuela paterna Rosario Pumarejo es originaria de Valledupar donde su familia ha tenido gran importancia en el desarrollo material y cultural de la región. Uno de los primeros y renombrados compositores de la música vallenata es Tobías Enrique Pumarejo, autor de La Víspera de año nuevo, El alazanito, entre otros.

López Michelsen fue presidente de.la república (1974-1978) y el primer gobernador que tuvo el departamento del Cesar, así como uno de los organizadores, con Consuelo Araújo y Rafael Escalona, del Festival de la Leyenda Vallenata.

Se dice que si se hubiera dedicado a la literatura habría sido un gran escritor, sin embargo solo en sus inicios se dejó llevar por las letras, aunque siempre ejerció el periodismo y escribió algunos ensayos históricos y políticos. Su única novela la publicó en 1953, Los elegidos, sobre la clase privilegiada a la que pe perteneció, que se destacó en la política y los negocios y rigió los destinos del país. En esta novela, López es el primero en Latinoamérica en utilizar la letra de los boleros como elemento narrativo, integrándolo al relato, destacando su importancia en la prosa narrativa y abriéndole posibilidades dentro del discurso político. (LEER).


MANUEL ZAPATA OLIVELLA. Lorica, Córdoba, 1920-Bogotá, 20

04. Médico y antropólogo, defensor de la causa negra. Hizo el año rural en Valledupar, donde se empapó de la música vallenata. Fue impulsor también de la cultura popular junto con su hermana Celia y organizó la primera gira de un conjunto vallenato por Bogotá y otras ciudades del interior del país. El acordeón lo tocaba Juan Manuel Muegues. De aquello, Muegues compuso La gira, donde habla de Zapata y lo que se hizo.

Manuel Zapata Olivella publicó varias novelas, entre ellas En Chima nace un santo y El gran putas, esta última sobre la saga del negro en nuestro continente. Tres libros de cuentos, varios de crónicas, de antropología y telenovelas. Fue fundador de la revista Letras Nacionales y ganó varios premios nacionales e internacionales. El primer cuento que se escribe en Colombia, esencialmente musical, es Un acordeón tras las rejas, publicado en Quién dio el fusil a Oswald y en algunas antologías. Es un cuento experimental escrito en tercera persona pero con un monólogo del músico preso, sin puntuación. El músico es Pacho Rada, que aquí aparece con el nombre trastocado. El cuento se basa en un suceso que tuvo ocurrencia durante la violencia de los años cincuenta. El escritor retoma la historia y la rehace de acuerdo con su imaginación. El pueblo se entera de que su ídolo está preso por las notas del acordeón que vienen de la cárcel, despierta y lo libera. (LEER )


JOSÉ FRANCISCO SOCARRÁS. Valledupar, 1906, murió trágicamente en Bog

otá el 23 de marzo de 1995. Médico y siquiatra, educador, periodista y político. Introdujo el sicoanálisis en Colombia. En 1931 viajó a La Guajira a hacer política con su padre el general Sabas Socarras, para aspirar a la Asamblea. “Gané las elecciones, me dijo, pero en Riohacha me hicieron fraude y no pude lograr la diputación”.

Ejerció entonces la medicina en la zona bananera entre 1931 y 1933. Fue concejal en Ciénaga y profesor en una escuela pública. En Santa Marta dirigió el periódico El Estado. Sus cuentos empezó a escribirlos a partir de 1937 y los reunió en el único libro de cuentos


publicado, Viento de trópico (1961), libro que recoge la tradición oral de la costa. El libro tuvo solo tres comentarios y pasó desapercibido hasta que en .1981 el crítico alemán Peter Schulte-Kraft, que vivió en una época en Ciénaga, declaró en una entrevista publicada en el Magazín Dominical de El Espectador, 27 de abril de 1980, que:

“En los años cuarenta, pienso, no hubo un autor que escribiera mejor que Socarrás, tanto por la escritura, que es muy moderna, y por el tema. En sus cuentos de la costa atlántica se refleja ya la realidad en la forma como después García Márquez la ha presentado. Son textos que reflejan una realidad social y política, pero que no constituyen propiamente literatura comprometida…”



“…y así son los cuentos de Socarrás que también son fantásticos, o cómicos o de superstición, pero que al mismo tiempo reflejan el estado de pobreza en que está la gente, aunque sin necesidad de poner el dedo en los detalles”.

El conocimiento directo de esa realidad le permitió escribir La uña de la gran bestia, donde alude al acordeón pero cuenta otra versión del encuentro con el diablo que tuvo Pacho Rada. Aquí, Rada se enfrenta con machete, no cantando, y se apodera de la uña que la vende o cambia a otra persona. La uña es una especie de talismán mágico que le permite a quien la tenga adquirir riquezas, conseguir mujeres, hacerse respetar y hacer lo que quiera. La alusión al acordeón está en las siguientes líneas, al referirse a las fiestas que hacían los sábados los obreros del banano:

“Se divertían con las troteras de los alrededores. Bailaban dándose codazos, apretujados en torno del negro Higinio que tocaba el acordeón. El ron quemaba los gaznates. El aire de la habitación no era sino humo de tabaco”.

Más adelante, para que el lector sepa cómo se obtuvo la uña de la gran bestia, narra la pelea de Rada en las montañas de Plato. (LEER)


ALVARO CEPEDA SAMUDIO. Barranquilla, 1926. Nueva York 1972. Estudió periodismo en la universidad de Nueva York, donde asimiló la cultura norteamericana leyendo los grandes autores como Saroyan, Caldwell, Faulkner, Hemingway, Capote, directamente en inglés y oyendo música de jazz y viendo buen cine. Publicó la novela La casa grande (1962), sobre el conflicto de la huelga de los peones del banano en Ciénaga en 1928 que fue duramente reprimida por el ejército. Su libro de cuentos Todos estábamos a la espera (1954), incluye en la segunda edición de Plaza & Janés 1980, otros cuentos y un estudio analítico de Jacques Gilard. Entre los nuevos cuentos está En la 148 hay un bar donde Sammy toca el contrabajo. Es una manera diferente de contar, más depurada, más moderna, dentro del short history norteamericano. Un aporte definitivo a nuestras letras que convirtieron a Cepeda en uno de sus puntales. (LEER).

Otro de los cuentos: El piano blanco, sobre un músico concertista que toca el piano, música clásica, y se concentra de manera obsesiva en este instrumento. Cepeda hizo parte de un centro cultural en Barranquilla que promovía la música clásica y presentaba artistas extranjeros. Es además el primero de nuestros autores (de los que estamos estudiando) que también es compositor. En Nueva York (1949-51) compuso tres canciones; una en castellano y dos en ingles: Linda historia, You went away y I wanna be. (LEERLAS.)

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ. Aracataca, 1927. A los cinco años quiso ser músico. Dice en sus memorias, Vivir para contarla, p.1l6.

Mi vocación por la música se reveló en esos años (1932) por la fascinación que me causaban los acordeoneros con sus canciones de caminantes. Algunas las sabía de memoria, como las que cantaban a escondidas las mujeres de la cocina porque mi abuela las consideraba cancion es de la guacherna. Sin embargo, mi urgencia de cantar para sentirme vivo me la infundieron los tangos de Carlos Gardel, que contagiaron a medio mundo.


Y más adelante:

…desde que escuché a los primeros acordeoneros de Francisco El Hombre en las fiestas del 20 de julio en Aracataca me empeñé en que mi abuelo me comprara un acordeón, pero mi abuela se nos atravesó con la mojiganga de siempre de que el acordeón era un instrumento de guatucos.

En el Liceo de Zipaquirá se integró rápidamente al grupo de estudiantes costeños, uno de ellos, Mincho Burgos, pianista, fundó el conjunto del colegio y le enseñó hacer “la segunda voz para los boleros y los cantos vallenatos”. Graduado de bachiller, ingresó a la universidad nacional en Bogotá para estudiar derecho y publicó en 1947 sus dos primeros cuentos en El Espectador, que merecieron un gran elogio del director de la página literaria, Eduardo Zalamea. Los cuentos fueron La tercera resignación y Eva está dentro de su gato.



Como consecuencia de los sucesos del 9 de abril de 1948, y el asesinato de Gaitán, volvió á la costa, a Cartagena, donde estaba su familia. Aquí Manuel Zapata Olivella lo llevó al diario El Universal, que acababa de ser fundado por Domingo López Escauriaza, hermano del tuerto López, y se lo presentó a Clemente Manuel Zabala que había leído sus cuentos en El Espectador y le dio empleo. Zabala fue su profesor de periodismo, le corregía sus columnas y lo orientaba. La segunda columna que publicó en El Universal, es la primera que se hace en nuestro país destacando las maravillas de un instrumento que aún no era aceptado socialmente: el acordeón.(LEER )

En 1950, en Barranquilla, GGM tiene una columna en El Heraldo, la Jirafa, con el seudónimo de Septimus (personaje de Virginia Woolf), donde va a publicar varias columnas sobre música. Germán Vargas decía que para saber si García Márquez estaba en la sala de redacción del periódico, bastaba con poner atención: él siempre estaba cantando, especialmente el paseo de Escalona, Honda herida. (LEER)

García Márquez, como vemos, es todo música. En su vida cantando boleros, cantando vallenatos, asistiendo como jurado al Festival Vallenato, escribiendo en sus columnas en los periódicos, hablando de música en las entrevistas sobre son cubano y música clásica, tratando de escribir un bolero, como dice en una columna en el Espectador. Siempre la música como primera vocación.

(LEER Bueno hablemos de música)

¿Cómo se refleja esto en su literatura?

En El coronel no tiene quien le escriba (1958) cuando la esposa del coronel le dice que lleve a vender el reloj de mesa, responde:

- Es como andar cargando el santo sepulcro-protestó-. Si me ven por la

calle con semejante escaparate me sacan en una canción de

Rafael Escalona.

Y en su novela Cien años de soledad (1967), mitifica la leyenda de Francisco el Hombre (LEER)

Y cuenta cómo uno de los Buendía se interesa por el acordeón, aprende a tocarlo y ameniza las parrandas que tienen una gran resonancia en Macondo y más allá. También presenta a Rafael Escalona como sobrino del obispo. En más de una ocasión dijo que Cien años de soledad es un vallenato de 365 páginas.

En sus otras obras, El otoño del patriarca, también hay música, antillana y boleros.


JAIME MEJIA DUQUE. Caldense nacido en 1932, murió en El Rodadero de Santa Marta el 16 de julio de 2009. ¿Por qué aparece aquí? Se casó con la dama vallenata Cecilia Villazón y se asimiló a la cultura caribe, por eso cuando sintió que se aproximaba su muerte se fue a vivir a El Rodadero y pidió, lo que en efecto se hizo, que sus cenizas fueran arrojadas a la bahía de Santa Marta. De los Andes a las aguas del Caribe. Escribió una semblanza sobre Rafael Escalona que publicó en el Magazín Dominical de El Espectador y participó, como asistente, en varios festivales vallenatos. Abogado y profesor universitario en varias universidades de Bogotá, cofundador de la Unión Nacional de Escritores, ensayista, crítico, novelista y poeta.

La Cámara de Comercio de Valledupar le publicó un libro que contiene dos versiones noveladas de Francisco El Hombre, se titula: Los pasos perdidos de Francisco El Hombre. (LEER)

JOSÉ RAMÓN MERCADO. Ovejas, Sucre,1937. Fue rector del Inem de Cartagena durante más de veinte años y le concedió el bachillerato honoris causa a Pacho Rada. Ha publicado diez libros de poesía y escrito varias obras de teatro. Compositor de porros, cumbias y vallenatos. Hace algunos años le grabaron un cd con sus composiciones titulado Tatuaje Vallenato, con el acordeón de Felipe Paternina.

En 1974 ganó con su hermano Jairo un concurso de libro de cuentos con Las mismas Historias. Después publicó Perros de presa (1978), con un prólogo elogioso de Jacques Gilard. Uno de los cuentos, Tiempo de fiesta, se inicia con un epígrafe de Alejo Durán: Este pedazo de acordeón/donde tengo el alma mía/Es parte de mi corazón/y parte de mi alegría. Es la historia de un muchacho que asiste a todas las fiestas de corraleja y se sabe las canciones de Alejo Durán, algunas de ellas aparecen como parte del cuento, como Rosangelina, Sielva María, Pedazo de acordeón, El perro negro, 039. En una de esas corralejas lo mata un toro mientras Alejo Durán toca en uno de los garitos y el escritor describe el acordeón y como digita los altos y los bajos. Es el cuento que más se complementa con esta música.

En otro cuento del libro, Mai broder, alude a la sonora Matancera, a Pérez Prado y Daniel Santos.


GERMÁN ESPINOSA. Nació en Cartagena en 1938 y murió en Bogotá el 17 de octubre de 2.007. El escritor más culto que ha producido la costa y posiblemente el país. Una verdadera enciclopedia, y ni siquiera era bachiller. Tenía, además, una memoria prodigiosa Publicó 16 libros de narrativa, entre novelas y cuentos. 7 de ensayos. Uno de crónicas periodísticas. Uno de memorias. 3 biografías, 3 antologías y 8 libros de poesía, además de traducciones del inglés y el francés, idiomas que conocía bien. También fue compositor, hizo la cumbia Son de tambores, que quedó finalista en un festival de la OTI interpretada por Amparito.

Entre sus novelas con música:

Sinfonía del nuevo mundo. Tiene cuatro movimientos como una sinfonía. Es sobre la derrota de Napoleón en Waterloo y el viaje de uno de sus soldados a América donde se une al ejército de Bolívar.

La balada del pajarillo (20000) Una de sus novelas mejor estructuradas y bellamente escrita, erudita en música clásica, pintura, poesía, lingüística, sobre el amor desafortunado del protagonista que lo conduce al alcoholismo y la drogadicción.

Cuando besan las sombras (2004) es la historia de un músico que fue niño prodigio que estudia en el exterior y se dedica a componer música sinfónica. Es la novela más musical de Espinosa donde despliega todos sus eruditos conocimientos de música clásica.


ALVARO MORALES AGUlLAR. Tamalameque, Cesar, 1939. Es el director de Magazín del Caribe, tiene libros de literatura infantil publicados en la Librería Panamericana. En su libro Los peces de octubre (Magisterio, 1997), hay un cuento, La rifa, de una prostituta que aspira a ganarse la lotería para retirarse a vivir honrada, y mientras oye el radio esperando el resultado de la rifa, canta los boleros que pasan, Olimpo Cárdenas, Tito Rodríguez: A mí me pasa lo mismo que a usted… y a Charles Figueroa, que cantaba como Daniel Santos y grabó algunos boleros de José Barros.

Alvaro también es el primero en publicar un libro de poesía estructurado totalmente en la música, dedicado a Alejo Durán con un título evidente: Este pedazo de acordeón (1986), con apéndice que contiene varias canciones de Durán. Son 20 poesías sobre su vida y la forma de tocar el acordeón. Es autor también de Papabuelo, canción grabada por los Corralejos de Majagual.

JAIRO MERCADO ROMERO. Ovejas, Sucre, 1941-Bogotá, 2003. Gran amistad nos unió con Jairo Mercado. El último año de su vida estuvimos trabajando juntos en la primera gran antología del cuento del Caribe colombiano que publicó la universidad del Magdalena en el 2003, con el título erróneo de Antología del Cuento Caribeño. Jairo publicó cuatro libros de cuentos, género en el cual se destacó, llegando a ser considerado por el crítico colombo-alemán Ernesto Volkening, como un cuentista de verdad.

En Cuentos de vida y muerte (1984) está La otra piel de Candelaria, sobre una mujer que trabaja en una fábrica de tabaco y quiere ser reina del carnaval. El dueño de la fábrica la seduce contratando una banda de músicos para su comparsa, a los gaiteros de San Jacinto y pagándole un número grande de boletas para el reinado. Al final ella le pide que la saque a vivir en una casa independiente y él se burla y la abandona. La gente empieza a cantarle la cumbia de Toño Fernández: Yo tenía mi Candelaria / con ella me divertía. /Se fue y me quedé llorando/ ay adiós Candelaria mía./Candelaria, Candelaria/ Candelaria vida mía.


En Quintopatio y otros cuentos (1996), se refiere al título de la película mexicana con Emilia iu, Carlos López Montezuma y Emilio Tuero, y cantan Quintopatio, cuya letra se transcribe en el cuento:


Por vivir en Quintopatio, desprecias mis besos/ un cariño verdadero, sin mentiras ni maldad./El amor cuando es sincero/ se encuentra lo mismo/ en las torres de un castillo/ que en humilde vecindad.

El cuento es sobre un joven escritor que quiere hacer una novela sobre la gente del inquilinato donde vive.

En el mismo libro el cuento Un hombre llamado don Juan, sobre un personaje que se emborracha oyendo música de un traganíquel en un bar. Se transcriben las letras, en el cuerpo del texto, de Lágrimas negras, bolero de Miguel Matamoros: Sufro la inmensa pena de tu extravío, siento dolor profundo de tu partida y lloro para que sepas que el llanto mío, tiene lágrimas negras como mi vida.

Y de Oscar Agudelo, El redentor, valse.


Su muerte repentina, de una extraña enfermedad, nos privó de leer Retrato de familia, novela que no terminó, donde en uno de sus capítulos describe el siniestro de Ovejas, que lo vivió de cerca pues estaba al otro lado de la carretera cuando ocurrió.

ANTONIO MORA VÉLEZ. Nació en Barranquilla en 1943, desde niño vivió, en Cartagena. Estudió bachillerato en Montería y volvió a Cartagena donde se graduó de abogado y nuevamente se radicó en Montería. En Sincelejo vivió 12 años y regresó a Montería donde vive actualmente. Es reconocido por su literatura de ciencia ficción, de la que ha publicado tres libros de cuentos y dos de poesía y una novela. Su novela realista A la hora de las golondrina

s (2011), sobre el ori gen y desarrollo de la violencia en el departamento de Córdoba, tiene un personaje que es locutor de un programa radial de
complacencias telefónicas y canta boleros como same mucho, de Consuelo Velásquez (da la referencia) y música de Pacho Galán. Hace propaganda con letras de boleros:

Los aretes que le faltan a la luna… los tengo empeñados en el almacén Imán


Y esta canción: Noches de Caracas:


Noches de Caracas/ noches de ilusión/ las estrellas brillan/ se oye una canción

Y describe lo que hace la orquesta.


Otra de pacho Galán:

Anoche, anoche soñé contigo/ soñé una cosa bonita/ que cosa maravillosa/ Ay cosita linda, mamá.


Va alternando las canciones con la historia narrada. Y hay alusiones a Pacho Galán y Lucho Bermúdez, a la polémica de la época sobre el porro y el merecumbé:

Cójanle la cola al merecumbé, el ritmo de actualidad que siempre perdurará canta Tomasito Rodríguez. En seguida Pompilio toca los platillos y las trompetas le hacen un llamado a los saxos que estos contestan y se establece así un diálogo aprendido del porro que fue lo que confundió a Lucho Bermúdez otro de los grandes de la música costeña y quien dijo en una de sus composicione

s: “Qué le había pasado al porro que ahora es merecumbé” para echarles vainas al viejo Pacho y yo digo que se confundió porque el merecumbé es distinto, bien que a veces es lento como la cumbia y en otros acelerado como el merengue pero no es porro es merecumbé.

Más adelante hay abundantes referencias al bolero, a Leo Marini, Vicentico Valdés, Carmen Delia Dipini, luego una apología del porro y el fandango y la descripción de este baile con remembranzas a la famosa bailad

ora del Sinú María Varilla. Hay una balada de Antonio Prieto, famosa, La novia y hasta el Joe Arroyo aparece cantando La noche.

Toño Mora es cantante de boleros, perteneció al grupo musical Amadeus y es conocido en Suecia como cantante.

DAVID SÁNCHEZ JULIAO. Lorica 1945, Bogotá, febrero de 2011. Cuentista, novelista, guionista de televisión, actor, periodista, creador del cuento casete (El Pachanga, El Flecha, Abraham Al Humor...), gran conversador, compositor, cantante y melómano. Escribió también un Curso acelerado de vallenato y fue jurado en el Festival de la Leyenda Vallenata y en otros concursos a lo largo de toda la costa. Una de sus telenovelas fue Alejo Durán, sobre la vida y obra del conocido juglar.


Como compositor David escribió El indio sinuano, un paseo en el que plantea toda una problemática social y cultural relacionada con la propiedad de la tierra en el Sinú y la destrucción de la cultura indígena. (LEER)

Otras composiciones, igualmente contestatarias, son Los hamaqueros, Los hermanos negros y una parodia: Pero sigo siendo el buey.

Con estos antecedentes no debe sorprendernos que su obra esté rebosante de música. En todos sus libros, pero hay tres en particular que están dedicados a la música: Pero sigo siendo el rey (1983) premio nacional de novela Plaza y Janés, Mi sangre aunque plebeya (1986) y Danza de redención (,1998).


Pero sigo siendo el rey se estructura en las letras de las rancheras y corridos mexicanos, con una técnica novedosa que incluye coplas, letanías, onomatopeyas y un derroche de humor, constante en su vida. Es una sátira al melodrama. En la introducción, a manera de ficha técnica de una película, aparecen los créditos con los nombres de los personajes, los autores de la música y del guión, las luces, donde menciona a algunos amigos, entre ellos al suscrito. (LEER)


El subtítulo de la novela es diciente: Sinfonía para lector y mariachi opus 1. Tiene cuatro movimientos como toda sinfonía y el prólogo es la partitura de la ranchera. En el primer movimiento hay 17 canciones, 14 son de José Alfredo Jiménez, a cargo de los narradores populares. En los otros movimientos también hay canciones de Agustín Lara. Para el crítico Eduardo Márceles, esta novela, es “Una ranchera de 269 páginas que sintetiza la cultura popular de México”.

Mi sangre aunque plebeya sitúa por primera vez su historia en el interior del país, con personajes y música de la Colombia Andina. El argumento comprende un triángulo amoroso, una cantina, la bohemia, música de despecho de Olimpo Cárdenas, Julio Jaramillo, Alci Acosta… Y toda una completa información de música clásica a través de un personaje culto: La danza del fuego, del Amor brujo, de De Falla, El bolero de Ravel, La danza macabra de Saint-Sans, La marcha militar de Schubert, La marcha turca de Mozart. Entre las

melodías populares tenemos Reminiscencias, Desde que te marchaste, La copa rota, Rondando tu esquina, Quisiera ser, Que nadie sepa mi sufrir.

Danza de redención, la última de la trilogía, es la más ambiciosa de sus novelas, busca contar la historia de la Costa a través de sus canciones, La canción es más importante que la historia, reemplaza las crónicas. No hay historiadores sino músicos. La música es como personaje y la utiliza para las descripciones y diálogos. Los otros personajes son el acordeón y los demás instrumentos musicales de las bandas y orquestas. La Costa se llama San Fernando de Cunde y tiene calles con los nombres de Valledupar, Riohacha, San Pelayo, Sincelejo, Tamalameque, Plato, Montería. Aparece el hombre que se volvió caimán, Marta La Reina, Pachito e Ché, Carmen de Bolívar, La múcura, El carnaval de Barranquilla, El Festival Vallenato, San Fernando, Guararé, el compadre Simón, Tico Noguera, Enrique Díez, La vaca vieja.


JOSE LUIS DÍAZ GRANADOS. Santa Marta, 1946. Nieto del coronel de la guerra de Los Mil Días, el riohachero José María Valdeblanquez, hijo mayor de Nicolás Ricardo Márquez, el abuelo de Garcia Márquez, quien en Vivir para contarla le dedica algunas páginas. José Luis crece en Bogotá pero es más samario que cualquier samario. Tiene varios libros de poesía, de literatura infantil, de ensayos y seis novelas, entre ellas Las puertas del infierno, medio pornográfica, que fue finalista en el Premio Rómulo Gallegos de 1987. Su novela Los años extraviados (2006), es autobiográfica, sobre sus años de adolescente aspirando y formándose para ser escritor con una segunda historia sobre Gabriel García Márquez, que se cruzan por el parentesco familiar. Hay mucha música. Empieza con Alberto Fernández:



Palomita, paloma morena/ paloma morena/ que el sol resecó/ dónde andará volando/ sólo lo sabe Dios.

De Guillermo Buitrago, Ron de Vinola, La araña pelúa. Están los Panchos, Frank Sinatra, Antonio Prieto. Hay un bambuco: Señora haría Rosa:

Por aquí voy llegando/ Señora María Rosa/ me vine madrugando/ La noche está lluviosa.


La mexicana Eva Garza canta un bolero:

Sabor de engaño siento en tus labios/ cuando me besas/ Sabor de e

ngaño tienen tus ojos/cuando me miran.

Y las orquestas Billos Caracas Boy, la de Lito zarriento.

Me gusta baila tambó/ cuando estoy con mi negra/ Con mi negra, mi negrita/ a mí me gusta baila tambó.


Pero ante todo, José Luis Díaz Granados es poeta. En su poesía Confesión de parte dice:

Gozo al oír a Bach y a Satchmo/ y al cantar música vallenata.


Y en El viajero, poema de 1977, está toda esta música. (LEER)

JOSÉ MANUEL CRESPO. Ciénaga, Magdalena, 1946. Otro caso de alguien que desde su adolescencia vive en Bogotá. Tiene varios libros de poesía y cuatro novelas, una de ellas, Largo ha sido este día, fue finalista en el concurso nacional que organizaba la editorial Plaza y Janes. Hombre de gran memoria, igual que Germán Espinosa, recita todo Lugones y todo Rubén Darío. Su primera novela Qué será de la Silvi (S.F) transcurre en un barrio de Bogotá, El Recuerdo, con sus pandillas y grupos de estudiantes. Hay mucha música, desde el epígrafe que abre el libro: un tango de Gardel. Aparece Oscar Agudelo: Primavera de mis veinte años/relicario de mi juventud; Magaldi, bambucos y tangos, boleros, rancheras, Celina y Reutilio cantando música cubana (Santa Bárbara bendita )


, Agust
ín Lara, el rock con Bill Halley y sus cometas, Elvis Presley, Paul Anka, Nat King Cole y las estrofas del Amor amor.

En Largo ha sido este día hay mayores referencias a autores costeños: Crescencio Salcedo (el del Año viejo), Guillermo Buitrago y Ciénaga. Renato Capriles con Los Melódicos de Venezuela cantando Víctor Pineros. (LEER).

ELIGIÓ GARCÍA MÁRQUEZ, Sucre, Sucre, 1947, Bogotá 2001. Hermano menor de Gabriel García Márquez. Periodista, uno de sus libros Son así, es de entrevistas con Cortázar, bato, Cabrera Infante y otros. Fue el primero que escribió un cuento sobre beisbolistas en Colombia y el segundo sobre boxeo. Se sabía, como todos los de nuestra generación, los boleros de la Billos Caracas Boy y los cantaba imitando a Felipe Pirela.


Su novela Para matar el tiempo (1978) transcurre en Cartagena, en un ambiente de rumba y béisbol, sobre los recuerdos de un grupo de amigos. Uno de ellos habla como si recitara letras de boleros: “El béisbol es cosa rara, enloquece y empalaga”. Dice el narrador:

“Era verdad, siempre cuando hablaba quería cantar boleros. Por eso cuando Nelaqui y el Willy aparecieron propuse que le dejáramos a Juancho José que hiciera la música para un bolero que estaba ideando en mi cabeza".

También hay referencias a Los Beatles, Rolling Stones, Simón y Garfunkel, La pollera colorá. A Ricardo Ray con “Yo le pido a Dios en estas navidades/mil felicidades/ a mis familiares”. Y al legendario tamborero Silvestre Julio su Tómate un trago Silvestre.

ROBERTO MONTES MATHIEU. Sincelejo, 1947. Abogado y profesor por 30 años en varias universidades de Bogotá, investigador de la música popular y de la narrativa del Caribe colombiano desde sus orígenes en el siglo XIX. Cofundador y presidente de la Asociación de Escritores del Caribe (ASECARIBE) y editor del Magazín del Caribe. Ha publicado un libro de cuentos, otro de minicuentos y una novela estructurada en el bolero, Para qué recordar (2008). Un grupo de amigos adolescentes que descubren el amor y el sexo mientras estudian bachillerato y gozan la vida con los bailes de fin semana y la música de la Billos Caracas Boy, especialmente, y Los Corraleros de Majagual. La vida de Pirela, Sadel y Billo Frómeta trascurren en la novela. Los boleros soportan la narración con sus letras. Y hay un homenaje a María Grever, compositora mexicana autora del bolero que da título al libro. (LEER)

ROBERTO BURGOS CANTOR. Cartagena

, 1948. Abogado, autor del primer cuento de boxeo de nuestras letras. Fue finalista, casi gana, en el premio de Novela Rómulo Gallegos que ganó William Ospina. Su primer libro de cuentos es Lo Amador (1980), sobre un barrio de Cartagena donde todos los habitantes quieren ser cantantes y músicos. Se citan letras de varios boleros:

Lo que más quieren ser por estos lados es ser cantantes de esos que van inventando canciones de me río en tu cara sigue tu camino y déjame en paz de esas en que la canción no es un sombrero para el silencio sino todo el silencio con mi voz que te dice no pierdas el paso.

El primer cuento se titula Historias de cantantes, hay un padre tamborero y la hija cantante, el Benny Moré que aparece con Santa Isabel de las Lajas. En el segundo, un mecánico que dice que nació cantando y canta a toda hora en el taller, soñando con grabar algún día. Y el de José Raquel Mercado, que era sindicalista y músico, tocaba el saxofón en el terminal marítimo y es secuestrado y asesinado.

La primera novela El patio de los vientos perdidos (1984) gira sobre un burdel en Cartagena donde toca Michy Sarmiento con su orquesta, personaje real que es saxofonista muy conocido, su padre era Clímaco Sarmiento el autor de La vaca vieja. Toca música cubana y de Puerto Rico, Caribe puro, como ya no quiero piedra en mi camino. Hay una evocación a Luis Amstrong, de quien oye su música. El grupo hace mezclas de vallenato (hay un acordeonero) con Sibelius, y Che ché colé.

En De gozos y desvelos (1987) el último cuento tiene referencias musicales y otro de cuentos Quiero es cantar (1998) desde el título se mete en la música.

ENRIQUE DÁVILA MARTÍNEZ. Barranquilla, 1948. Ha publicado dos novelas: Los ideales vertiginosos (1994), donde se comenta música clásica. La segunda: …y se hizo la noche sobre ti (1997) sobre una familia guajira de ascendencia alemana que levanta una gran hacienda en el desierto de La Guajira, llamada Los Nibelungos, y del bogotano Patricio Zaldúa, pintor y profesor de la universidad nacional. Hay música clásica y alusión a músicos vallenatos y lo insólito: un concierto de música clásica en pleno desierto. (LEER).

ERICK BOZZI ANDERSON. Cartagena 1950, Los Angeles (E.U) 1997. Abogado y profesor universitario, publicó varios libros de poesía, entre ellos, Persiguiendo el bolero (1998) .De cuentos Los secretos de Catalina Lora y otros chism

es de sus fantasmas más allegados (1996). Uno de los cuentos es Tan lindos y tan profundos los amores de Manuela y Serbalandro, empieza en un bar donde el narrador oye un disco cantando Carlos Vives, Adiós morenita te vas a quedar muy sola… y reseña el Festival de Música del Caribe que antes se hacía en Cartagena con los sextetos cubanos, orquestas de Jamaica y soneros locales. Hay menciones a GGM y Borges.

ALEXIS ZAPATA MEZA. Montería, 1952. Antropólogo y profesor de la universidad de Córdoba. Tiene una novela: El tallador de santos (1997). Su cuento El requinto, publicado en la Antología del Cuento Caribeño 2003, desde el título sabemos que es música, sobre una banda de música papayera dirigida por el maestro de música real, Duchamp quien organizó muchas bandas en Córdoba y Sucre. El cuento describe la práctica de estas bandas.


JAIME CABRERA. Arquitecto y profesor de arte nació en Barranquilla en 1957. Vive en Estados Unidos donde publicó el libro de cuentos Como si nada pasara (1996), ahí aparece el cuento Ben Benni Benito en un restaurante de la calle Octava y no tocando el trombón de vara. Es música corrida, dice:

Aunque tenía los ojos saltones de trombonista y los labios gruesos de trombonista y habla como si se le acabara el aire a un trombón, Ben

Benny Benito no toca el trombón como hubiera querido su padre sino un piano plateado en un restaurante de la calle Octava, en South Miami Beach, Florida, y es tartamudo.


KETTY MARÍA CUELLO. Nacida en San Juan del Cesar, 1950. Tiene varias nove
las y libros de crónicas. Su novela El ángel del acordeón (2001) ) es la historia de un niño que sueña con ser rey de la Leyenda Vallenata, trama que tiene ocurrencia en San Juan del Cesar, Valledupar, Riohacha y otros lugares de la región. Se hizo una película. Hay letra de varias canciones.

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CINESCAPE

24 de Septiembre en el salón circular del Centro Departamental de Cultura

de la Guajira.

Gestiona y dirige: Solenys Herrera


Continùa el éxito de Cinescape. En cada fecha un grupo numeroso de jóvenes y adultos se dan cita para apreciar Cine de cartelera, comentar y aplaudir, en razón de sus experiencias y emociones que traduce la pantalla del séptimo arte.

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SALÒN NEIMARÙ
Centro Departamental de Cultura de la Guajira
21 de Septiembre
jornada continuada

Con motivo de la Expedición Padilla, El Ministerio de Cultura, la Universidad Nacional abierta y a distancia y otros organismos públicos nacionales y privados realizaron una jornada extendida de charlas y mesas de trabajo en torno a la lengua, la oralidad y el territorio. Tuvieron presencia académicos, investigadores y escritores wayuu, en las ponencias, representación de los grupos koguis y negritudes y la asistencia masiva de estudiantes de etnoeducaciòn y comunicaciones de la Universidad de la Guajira y la UNAD.







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RONDAS LITERARIAS:

Un libro, una imagen cinematográfica

En el marco del Plan Audiovisual Nacional

financiado por GASES DE LA GUAJIRA

Un proyecto de ATRAPASUEÑOS


21 y 23 de Septiembre

Películas proyectadas

El Bola y Tuvalu














EL BOLA, un drama familiar de maltrato a la niñez, presentó a los asistentes la realidad cruda de un niño, agredido por su padre, y en consonancia una familia modelo donde el respeto y los valores priman y se convierten en espejo donde El Bola puede mirarse. Esta historia tocó sensiblemente a los participantes a RONDAS LITERARIAS el 21 de Septiembre en la Plaza Padilla.






TUVALU, por su parte, encierra una estrecha intertextualidad con EL BAÑO, película Japonesa proyectada en el primer bimestre del periodo, donde el tema de los baños públicos en oriente, prima, pero bajo un enfoque picaresco, jocoso, carente de diálogos y textos, en Tuvalu. El público pudo vivir con los personajes la historia narrada: un viaje hacia el mundo de los sueños

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CONVOCATORIA DEPARTAMENTAL


El Fondo Mixto para la Promoción de las artes y cultura de la Guajira en alianza con la Dirección Operativa de Cultura y Juventud de la Guajira, tienen abierta la convocatoria: Premios departamentales de Cultura 2011, convocatoria de estímulos a la creaciòn artística y la actividad cultural, hasta el 15 de Octubre de 2011. Danza, Teatro, Literatura, Música, Artes Plásticas, Audiovisuales, Homenajes en Vida.



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PANORAMA NACIONAL


IX ENCUENTRO DE MUJERES POETAS DE
ANTIOQUIA

Del 3 al 8 de Octubre de 2011, Mujeres de Antioquia y todo el país se dan cita en el IX Encuentro de Mujeres poetas. Las mujeres con su poesía se toman diversos y variados espacios de la ciudad, evento que se realiza con el auspicio de la Alcaldía de Medellín.



CASA DE POESÌA SILVA

Convocatoria abierta hasta el 14 de Octubre
"La poesía como una casa". 5 premios de $2.000.000.00. El veredicto se darà a conocer el 10 de Noviembre de 2011 en la sede de CASA DE POESÌA SILVA, Bogotá.



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SOMOS LO QUE VEMOS















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¿EN TIEMPOS DE ELECCIONES?



¡Votar es tu decisión!.


Por el candidato de tu preferencia o al Blanco, apunta bien. Riohacha será el reflejo de tu Decisión.


Se irán algunos con mucha (s) PENA (s) y poca GLORIA, entrarán otros con mucha GLORIA y poca PENA (Vergüenza).